martes, 16 de octubre de 2012

ARROZ CON LECHE TROPICAL





EL COCO fruta tropical


El coco es un alimento rico en fibra y potasio así como en cobre, zinc, hierro, ácido fólico y fósforo. También se encuentran vitamina E y vitaminas del grupo B. Por ser rico en sales minerales y azúcares, es un alimento energético.

Su aceite es la grasa vegetal con un índice más alto de ácidos grasos saturados.

La pulpa es la parte donde se concentran la mayoría de los minerales y vitaminas que contiene. Asimismo, es la parte más rica en grasas y proteínas, por lo tanto con alto contenido calórico.

Por otra parte, el jugo o leche de coco casi no contiene grasas, y es muy bajo en calorías (menos de 20 en 100 gramos). Además contiene el doble de calcio.

Es un alimento apropiado en la diabetes y la obesidad. Además puede utilizarse para combatir las lombrices y otros parásitos intestinales. Para ello, hay que comer una cucharada de coco rallado fresco en el desayuno todos los días, hasta finalizar la cura.

Es excelente para desarrollar el tórax, para los nervios, el cerebro y los pulmones.

Algunas otras propiedades del coco son las siguientes:

Actúa como diurético y laxante
Estimula varios procesos del aparato digestivo
Ayuda a eliminar el exceso de alcohol del organismo
Aumenta las plaquetas y ayuda a combatir el dengue

Hay muchas recetas que utilizan el coco como ingrediente, ya sea la pulpa rallada o la leche. Una buena forma de incorporarlo a nuestra dieta es mezclarlo con los cereales con leche en el desayuno. Incluso algunos müesli de cereales ya lo traen incorporado.

También es posible conseguir bebidas a base de agua de coco, muy refrescantes e hidratantes.




QUINOA


La quinoa contiene el doble de proteínas que los cereales habituales, menos carbohidratos, vitaminas del grupo B, muchos minerales y grasas saludables, fibra, posee 10 de los aminoácidos esenciales para el ser humano convirtiéndolo en un alimento muy completo y de fácil digestión, que puede darse sin miedo incluso a los bebés que están comenzando su alimentación a base de papillas.

La quinoa tiene la ventaja de no tener gluten, la proteína de los cereales que no pueden asimilar los bebés antes de los cinco o siete meses, siendo muy recomendable también para los niños celíacos o con otras alergias intestinales. Además posee propiedades antiinflamatorias y cicatrizantes, ayuda en los procesos catarrales y en las infecciones de las vías urinarias, sirve para el tratamiento de abscesos, hemorragias, luxaciones.

Su sabor recuerda bastante al del arroz integral, sus granos son de color amarillo claro, aunque su textura al ser mucho más fina lo asemeja al cuscús, se cocina igual que el arroz cociéndolo en agua sin olvidar lavarlo bien antes, una manera de cocinarlo mejor es tostarlo antes en una sarten un poco antes de cocerlo para que tenga un sabor como a nueces tostadas, la quinoa también se vende en copos, mueslis, harina, grano, tortas…





100 g de arroz redondo
50 gr. de quinoa
500 ml de leche semidesnatada
200 ml de leche de coco
125 g de azúcar moreno
25 g de coco rallado.

Poner al fuego una cacerola con agua, como aproximadamente un litro y medio y llevarla a ebullición. Echar el arroz y la quinoa,dejarlo cocer a fuego medio durante diez minutos, entonces escurrirlo y reservarlo de nuevo en la cacerola.

Mientras, mezclar la leche con la leche de coco, y añadirlo al arroz semicocido junto con la mitad del azúcar. Subir el fuego hasta que llegue a hervir sin dejar de remover. Cuando hierva bajar el fuego y dejarlo cociendo suavemente durante treinta minutos removiendo de vez en cuando para que no se pegue.

Una vez que pase el tiempo añadirle el azúcar restante y cocer otros cinco minutos. Después, colocarlo en los vasitos o copas y dejar enfríar en la nevera. Bien frío está buenísimo!