domingo, 14 de octubre de 2012

PAN DE KEFIR



Os adelanto la receta del pan que tengo en preparación para hoy domingo, Pan de Kéfir.


El Kefir es un producto lácteo fermentado.

Se cuenta que los habitantes de las tierras del Cáucaso conocen muy bien los efectos del Kéfir. Y ya desde pequeños los niños beben el Kéfir, llegando a una edad avanzada muchos hasta los 110 años. También se dice que es uno de los pocos lugares del planeta donde sus habitantes llegan a la longevidad en plena salud.
Los Mulsumanes de la zona del Cáucaso, creían que el Kéfir o como también se le llamaba "Los granos del Profeta Mahoma", perdían todas sus virtudes si lo utilizaban gentes de diferentes religiones, incluso las crónicas hablan de que se castigaba con su muerte a quien revelase el secreto de la bebida a otras tribus o extranjeros, ya que era considerado un regalo (maná) directo de Alá.

Posibles efectos beneficiosos de yogures y kefir:

El Kéfir previene putrefacciones intestinales y contribuye a la depuración del organismo. De este modo, la absorción y asimilación de nutrientes es más completa y se pueden sintetizar componentes necesarios como la vitamina k. Se debe beber diariamente, no altera la digestión y es asimilado con rapidez por la sangre.

El yogur favorece la flora intestinal pero el Kéfir es un auténtico regenerador de la misma, por ello es muy aconsejable el tomarlo después de haber tomado un tratamiento antibiótico, el Kéfir transforma la putrefacción intestinal en fermentación láctica, provee al intestino de abundante ácido láctico, cuya acción convierte en peptonas los residuos de las sustancias albúminas que llegan al colon.

El Kéfir no es un remedio universal y siempre cuando exista enfermedad, siempre se debe acudir al médico.
«Enfermedades de tipo nervioso, úlceras internas, catarros bronquiales, esclerosis, infarto cardíaco, problemas de vesícula, de hígado, riñones, ictericia, enfermedades del estómago e intestinos, diarreas, estreñimiento, intestino perezoso, anemia, leucemia y cancer, dermatitis y eczemas. Su uso continuado produce muy buenos efectos en convalecencia después de graves enfermedades. También da buenos resultados en alergias de la piel, embarazo y en las molestias femeninas del bajo vientre.


550 grs. de harina de fuerza
200 ml. de agua
125 ml. de kéfir
14 grs. de Azúcar moreno
12 grs. de Sal
25 grs. de levadura fresca
1 cucharada de azúcar invertido


Introducir los ingredientes en la cubeta de la panificadora respetando el siguiente orden: agua, sal, azúcar, yogurt, harina y levadura. Yo deshago la levadura en la harina.

Poner en marcha el programa de pan rápido, dura aproximadamente una hora y media.

Cuando termina el amasado y antes de que comience con el levado último, saco la masa y le formo con ella una bola y le doy unos cortes, o enrollo la masa, o la trenzo aunque en el levado suele perder la forma a veces como en esta ocasión ya veis la forma que ha cogido, no es la típica del pan hecho en panificadora. Una vez que le doy los cortes vuelvo a meterlo en la cubeta, esto hay que hacerlo muy rápido, y dejo que continúe el programa que hemos elegido.

 Cuando termine sacamos el pan y lo dejamos enfriar sobre una rejilla.




Como podeís apreciar en las fotos ha quedado una miga super esponjosa y jugosa, y  la corteza super crujiente.


Por arriba del pan coloqué unos pocos de cereales de miel. Ya tenemos un desayuno completito.