jueves, 11 de octubre de 2012

RESULTADOS IMPECABLES ... A VECES NO


Por desgracia, y a todas nos ha pasado, a veces los pasteles, bizcochos o tartas no siempre salen del horno tal y como desearíamos. A veces, no suben, se hunden en el centro ....

A continuación os ofrezco una pequeña guía para solucionar pequeños problemas o para no repetir errores en la prepación de los bizcochos o pasteles.

Se hunden por el centro mientras se hornea.
Si se fuerza la masa a subir demasiado rápido por estar muy fuerte la temperatura del horno, se hundirá por la parte del centro.
Se hunde por el centro tras sacarlo del horno.
Esto suele ser debido a que no ha acabado de hacerse.
La corteza queda azucarada.
La mantequilla y el azúcar no han quedado suficientemente integrados.
Tiene motas blancas por la parte de arriba.
El azúcar no se ha disuelto lo suficiente.
Se encoge.
El horno estaba demasiado  caliente y el pastel se ha hecho en exceso.
Tiene bultos y grietas en el centro.
El molde es demasiado pequeño o el horno estaba demasiado caliente.
Se desmorona al cortarlo.
Puede que se haya batido demasiado la mezcla o que los huevos se hayan incorporado muy rápidamente.
Está palido por encima, pero tostado por debajo y por los lados.
El molde es demasiado grande o el papel que forra los lados es demasiado alto.
Sube irregularmente.
La rejilla del horno está inclinada, o la masa no se ha repartido uniformemente.
Hay agujeros en el pastel cocinado.
No se ha batido suficientemente la mezcla.
La corteza es gruesa, está quemada y no está hecho por dentro.
El pastel se ha horneado demasiado tiempo a temperatura muy elevada. El molde es demasiado pequeño.
Está plano y compacto.
Incorporación incorrecta de la harina al líquido.
La superficie está pálida y pegajosa.
Horneado a temperatura demasiado baja.



Ya sabeís, cuidado con los moldes y con temperatura del horno, y no excederse con la batidora!