sábado, 7 de abril de 2018

COQUETTE DE PURE DE PATATA CON ESPINACAS


Retomo las publicaciones en el blog, después de un pequeño descanso, para hacer una escapada familiar a Francia, a la región de Aquitania, Souston y Dax. Una escapada que ha dado mucho de sí, a pesar de que el tiempo nos ha concedido algún día pasado por agua, pero no nos ha importado, hemos disfrutado de la naturaleza, de la repostería francesa, de  los paseos en bicicleta atravesando el bosque hasta llegar al lago y a la playa, visitamos los supermercados, y nos sorprendió mucho la variedad de verdura, quesos y patés, muchas de ellas no las habíamos visto nunca. Desde luego, una experiencia para repetir, muy muy pronto. 



La receta de hoy es un pequeño recuerdo a esa escapada, una mini coquette de espinacas con puré de patata, muy sencilla y rápida de hacer, además una forma diferente de comer verdura, os aseguro que os gustará a todos, sobre todo a los más pequeños. 

Espinacas
800 gr. Patatas 
50 gr. Mantequilla
1 cucharadita de nuez moscada
Sal
400  ml. leche desnatada
Queso Mimolette para rallar
Nueces para decorar 
Aceite de oliva VE

1. Lo primero que haremos será cocer las espinacas en un poco de agua, reservamos en un colador para que suelten toda el agua.

2. Pelamos las patatas y cortamos en trozos,  echamos en el vaso de la thermomix, con la mariposa puesta, añadimos la leche y la sal, programamos 25 minutos/90º/velocidad 1. 

3. Retiramos la mariposa, añadimos la mantequilla y nuez moscada, trituramos 30 segundos/velocidad 5. 

4. Preparamos las coquettes, untamos con un poco de aceite de oliva, echamos una cucharada de puré de patata, colocamos encima varias espinacas y cubrimos con más puré de patata, así hasta llenar todas las coquettes. 

5. Finalmente, rallamos por encima parmesano, decorando un media nuez en el centro.

6. Horneamos, 30 minutos, programa gratinado.


* El queso Mimolette es un queso de leche de vaca, tiene una corteza gris, y carne anaranjada, con un toque a sabor avellana.








Y como no podía faltar, visitar varias pastelerías francesas, y probar sus dulces, macarons de todos los sabores: aguacate, frambuesa, menta, mango, lima, chocolate, vainilla; madeleines, chocolates, mousse ...., un detalle, la ciudad que visitamos, Dax, es la ciudad termal más antigua de Europa, en sus calles, podéis encontrar fuentes termales con aguas de más de 40º, además, prácticamente en cada calle hay una pastelería u obrador de pan, os aconsejo probar el Brioche, los macarons, y unos pasteles de mousse de chocolate con base crujiente, bueno, probad todo lo que podáis, jijiji.