sábado, 17 de mayo de 2014

CUPCAKES DE CHOCOLATE Y MERENGUE ITALIANO

Parecen pastelitos carolinas, pero no lo son ... son unos ricos cupcakes con merengue italiano. Dulces? Si, mucho ... calorias? Muchas! pero vale la pena probar el merengue italiano en un cupcake o en cualquier otro postre, por su suave textura y dulzor, además se puede colorear al gusto y darle  formas divertidas, incluso bañarlo en chocolate fundido, o darle un sabor a caramelo con el soplete de cocina, la opción que he elegido yo. Vamos con la receta, y si la haceís me contaís!

Cupcakes de chocolate:

2 huevos
85 gr. mantequilla
150 gr. endulzante para muffins Dayelet
185 gr. de harina sin gluten Dayelet
1 cucharadita de bicarbonato
100 gr. de cacao en polvo puro Dayelet
250 gr. de leche de almendras
1 cucharadita de aroma de vainilla

Lo primero que haremos será mezclar con la batidora, la manequilla con el endulzante, cuando obtengamos una crema homogénea añadimos los huevos de uno en uno, sin dejar de batir, echamos el aroma de vainilla y seguimos batiendo. Mientras, tamizamos la harina, con el bicarbonato, y el cacao. Echamos la mitad de estos ingredientes sobre la crema anterior, sin dejar de batir, añadimos la mitad de la leche de almendras, seguimos batiendo, y por último echamos el resto de ingredientes secos tamizados, y la leche restante. Batimos bien para incorporar todos los ingredientes.

Horneamos a 170º durante 20 minutos.

Merengue italiano:
4 claras de huevo
240 gr. azúcar
70 ml agua
Sal
Gotas de limón o vinagre de vino blanco

Mezclamos el azúcar con el agua, y ponemos al fueglo en un cazo hasta que la temperatura alcance los 120º, yo no tengo termómetro, así que lo retiré del fuego cuando las burbujas del almibar al hervir les cuesta reventar, el almibar obtenido sera algo espeso pero no demasiado.

Mientras hacemos el almibar, en el robot de la batidora montamos las claras a punto de nieve, son un poco de sal y unas gotas de limón o vinagre de vino blanco. 

Echamos el almibar anterior sobre las claras montadas, con cuidado y poco a poco, vamos echándolo en forma de hilo fino, con cuidado de que el almibar no toque las varillas de la batidora, comprobaremos que el merengue empieza a espesar y a tener un color muy brillante. 

Recomiendo no dejar entrar a nadie en la cocina mientras tengaís el merengue en el bol, seria una odisea luchar contra unas cuantas manos metiendo mano en el bol, para probar y probar y probar .... lo digo por experiencia. Jajajaja


Decoramos los cupcakes de chocolate con el merengue y doramos con el soplete de cocina.