martes, 5 de agosto de 2014

COULANT DE CHOCOLATE

Nuevo post, nueva colaboración. No hace falta deciros que un blog, lleva detrás muchas horas de trabajo, no sólo horas de ordenador, sino también horas de cocina, y horas de fotografía, para lograr con todo ello, captar el interés de los seguidores y lectores de blogs. Por todo ello, cuando me sugieren colaborar con mi blog, de alguna manera, si la propuesta me parece interesante, acepto.  Me propusieron colaborar en mi blog con alguna receta, y me pareció una idea genial. Así que, os presento la primera receta, Os aseguro, que no os podreís resistir a comer chocolate presentado en un rico coulant. 

Hoy traemos una receta deliciosa procedente de Francia, el famoso coulant de chocolate. Se trata de un postre cuya principal característica es que al abrirlo, el chocolate del centro está derretido, creando una combinación de texturas únicas, por ello también recibe otros curiosos nombres como muerte por chocolate, bomba de chocolate caliente o volcán de chocolate.





150 grs. de chocolate negro para postres
50 grs. de mantequilla
80 grs. de azúcar
3 huevos
1 cucharada de harina
Para la decoración necesitaremos:
Nata (puedes montarla tu mismo o utilizar un bote de nata montada)
Azúcar glas
Hojas de menta

En primer lugar dejamos precalentando el horno a 200º. Ponemos al baño María 100 gramos de chocolate y la mantequilla y lo fundimos bien hasta que quede perfectamente fundido.

Dejamos reservar el chocolate y montamos los huevos con el azúcar. Deberán triplicar su volumen. Ten en cuenta que para que monten bien, los huevos deberán estar a temperatura ambiente. Entonces agregaremos poco a poco la harina tamizada para que no bajen. A esto añadiremos el chocolate fundido y lo mezclaremos bien hasta conseguir una mezcla homogénea.

Untamos moldes individuales para cuatro personas con un poco de mantequilla, especialmente en los bordes, y espolvoreamos un poco de harina para que el coulant no se quede pegado. Vertemos la mezcla en los moldes, sin que superen un tercio del tamaño del molde. Colocamos una pieza del chocolate sobrante en medio, y lo cubrimos con el resto de la mezcla.

Ahora viene la parte importante, el horneado. Existen muchos tipos de hornos, y cada uno es un mundo. En general, para que el coulant quede perfecto, la temperatura del horno debe estar a 200º, por ello es importante precalentarlo antes para que la temperatura sea la idónea cuando metamos los moldes en el interior. El tiempo de horneado será de 10 o 12 minutos. Es una receta muy rápida de hacer y perfecta para conseguir un postre espectacular en poco tiempo.

Una vez estén listos, desmoldaremos los coulant y los pondremos en platos, espolvoreando un poco de azúcar glas por encima, y colocando una cucharada de nata en un lado con unas hojas de menta para darle un toque verde. Hay quien le gusta abrir el coulant para que en la misma presentación se vea como sale el chocolate fundido por el centro, aunque eso es cuestión de gustos.

Y listo. Sirve el coulant caliente y disfruta de esta delicia.