lunes, 29 de diciembre de 2014

BOCADOS MÁGICOS

Si quereís sorprender a vuestros invitados con un bizcocho diferente, y con un rico sabor, os recomiendo este pastel, muy sencillo de hacer y aún más fácil de comer.

Es un pastel compuesto de dos capas, una base de pudding o flan y otro capa de bizcocho esponjoso. Podeís darle el aroma que queraís, yo lo hice de vainilla, y todo como resultado de una única receta.




8 huevos
1 litro de leche
250 gr. mantequilla 
150 gr. azúcar
225 gr. harina
2 cucharadas de aroma de vainilla

Mezclamos las yemas con el azúcar, hasta que doble su volumen, y la crema esté espumosa, seguidamente añadimos la mantequilla, previamente derretida y fria, mezclamos, y añadimos la leche con las dos cucharadas de aroma de vainilla. Mezclamos y añadimos la harina tamizada. Seguimos mezclando con la ayuda de una espátula siempre.

Montamos las claras a punto de nieve, y las añadimos a la crema anterior, con movimientos envolventes.

Untamos un molde cuadrado con mantequilla y echamos la crema obtenida. La crema será líquida, no espesa. Horneamos a 180º durante 10 minutos, luego bajamos la potencia a 160º durante 50 minutos, o hasta que el palito os salga limpio, siempre con calor arriba y abajo.

Una vez frio, espolvoreamos con cacao en polvo, o azúcar glass.




Tenía muchas ganas de hacer esta receta, me recuerda mucho a la receta del pastel de arroz, con la única diferencia que los huevos se mezclan junto la yema y la clara, al contrario que en esta, que separamos los huevos, yemas por un lado y claras por otro, una mínima diferencia, pero una gran diferencia en el resultado final.