miércoles, 2 de noviembre de 2016

HUESOS DE SANTO PARA HALLOWEN

No podía faltar en mi blog una receta para el Día de Todos los Santos, o como dicen los americanos, para Hallowen, Los Huesos de Santo son un dulce fabricando desde hace siglo XVII, el día de Todos los Santos. Seguramente se creó porque alrededor de Noviembre es cuando se ha acabado de recolectar la almendra de los campos. El origen de los Huesos de Santo es madrileño, son típicos de la zona de Cástilla y León, aunque actualmente se pueden encontrar en cualquier región de España:  "Hechos para conmemorar a todos los Santos y a todos los muertos, en los primeros días de noviembre". 

Los Huesos de Santo tienen una forma alargada y cilíndrica con una  superficie ligeramente estriada. La textura es la típica del mazapán por lo que resultan blandos y ligeros. A pesar de que los Huesos de Santo originales son los de color blanco y rellenos de dulce de yema, actualmente se pueden encontrar de distintos colores y, rellenos de distintas confituras (yema, ciruela, coco, chocolate). 




250 gr. almendra molida
50 mo. agua
100 gr. azúcar glass

Poner en el vaso la harina de almendra y el azúcar y programar 10 segundos, velocidad 4. Bajar los restos de las paredes hacia las cuchillas y programar de nuevo 10 segundos, velocidad Incorporar la clara y programar 5 segundos, velocidad 3, bajar los restos de las paredes hacia las cuchillas y programar 5 segundos, velocidad 3.Reservar en el frigorífico.

50 gramos de agua
100 gramos de azúcar
6 yemas

Poner en el vaso el agua y el azúcar, programar 14 minutos, varoma, velocidad cuchara. Bajar el vaso de la thermomix y dejar enfriar, de 5 a 10 minutos.  Volver a subir el vaso a la máquina y programar 8 minutos, temperatura varoma, velocidad 3, e ir añadiendo poco a poco las yemas por el bocal, cuando se haya mezclado bien, bajar a velocidad 1. Verter la mezcla en un plato y dejar enfriar unas 4 horas.
Extender el mazapán con la ayuda de un rodillo, y  marcar los surcos, cortar en rectángulos (si el mazapán se pega, hacer los rectángulos con las manos). Enrollar cada rectángulo en un palo  de brocheta o en un palo de comida china, dejar secar. Por último rellenar cada cilindro con la yema. Espolvorear almendra molida, o en su defecto espolvorear con azúcar glass. También podéis dar un baño de glasa para darles brillo, pero con eso aumentaríais su dulzor, y yo creo que ya son bastante dulces.






Un dulce típico de estas fechas, no os voy a decir que es rápido de hacer, porque lleva su tiempo, pero son deliciosos, y espero  quitar el antojo de este dulce a más de uno, jijiji.