viernes, 22 de junio de 2018

BIZCOCHO DE AGUACATE CON TE MATCHA

Este bizcocho lo tenía en mente para hacer desde hace mucho tiempo, buscando nuevos sabores para nuestros postres, e incorporar ingredientes que se utilizan poco en repostería, me divierte mucho combinar nuevos sabores, aunque, no creáis, siempre pienso que tengo ideas un poco locas, un pastel sin huevo, ni lácteos, ni gluten, lo cual lo hace aún más especial.




INGREDIENTES


2 Aguacate
120 gr. azúcar coco
2 yogures de coco
80 ml aceite girasol
100 gr. harina de arroz
100 gr. harina de maicena
1 cucharadita de levadura sin gluten (muchas marcas no lo llevan)
Ralladura de un limón
1 cucharadita de espirulina
1 cucharada de te matcha
  

1. Lo primero que haremos será tamizar las harinas con la espirulina y el te matcha, reservamos.

2. Batimos el azúcar con los aguacate,  añadimos el aceite, y posteriormente el yogur y la ralladura de 1/2 limón, Mezclamos con la batidora, el siguiente paso será incorporar los ingredientes secos sin dejar de batir.

3 Horneamos a 180º, durante 35 minutos aproximadamente, recordar rociar el molde con spray desmoldante, y envolver el molde en papel de aluminio, truquitos que no debéis de olvidar para lograr un bizcocho perfecto.

Para decorar el pastel, he hecho un glaseado verde espectacular, no he utilizado ningún colorante, ya que la espirulina y el té matcha aportan un color verde muy natural.









INGREDIENTES


40 ml agua 
200 gr. azúcar glas
1 cucharadita té matcha
1 cucharadita de espirulina.

1. Ponemos todo los ingredientes en el robot de cocina, y batimos enérgicamente hasta conseguir una crema suave y cremosa.

2- Decoramos el  pastel cubriéndolo con el glaseado y decorando  con perlitas de color blanco y verde.

Un bizcocho diferente con el cual sorprenderéis tanto por su sabor como por su esponjosa textura, además, muy nutritivo gracias a las propiedades que le aporta el té matcha, y las proteínas que tiene la espirulina, un algo de color verde, calificado por la OMS como un superalimento, también podéis encontrar espirulina azul, pero en esta receta nos va mejor la verde.