lunes, 21 de julio de 2014

TARTA HELADA DE TIRAMISU

Hoy os traigo una tarta helada de tiramisú, postre que supongo ya todos conoceís, de origen italiano, compuesto de bizcocho, café, chocolate y  crema de mascarpone. Yo he sigo la receta original, pero he hecho alguna que otra variación.

El tiramisú se creó a finales del siglo XVI para homenajear al Duque de Toscana, los reposteros de Siena prepararon este postre para dar la bienvenida al Duque. Durante el Rencimiento se consieraba al Tiramisú como un potente afrodisíaco, por lo que las venecianas se lo preparaban a sus amantes al caer la noche para proporcionarles energía, eso dice la leyenda, ahora dejo a vuestra elección cuando y para quien prepararlo.

Lo primero que he hecho ha sido un bizcocho de chocolate, podeís hacerlo o comparlo ya hecho. Después se hace un almibar de café con brandy. El tercer paso es hacer la crema pastelera y el último paso hacer la crema de mascarpone. 

BIZCOCHO DE CHOCOLATE

100 gr. mantequilla en pomada
150 gr. azúcar moreno
225 gr. harina con levadura
50 gr. cacao en polvo
250 ml leche desnatada
2 huevos
1 cucharadita de bicarbonato
1 cucharada de zumo de limón

Mezclamos el zumo de limón con la leche, y dejamos reposar media hora, con ello conseguiremos crear una buttermilk. En un bol, mezclamos la mantequilla y la mitad del azúcar y batimos hasta que la mezcla esté espumosa, incorporamos los huevos de uno en uno sin dejar de batir, añadimos el azúcar restante, y seguimos batiendo. Tamizamos la harina con el cacao y el bicarbonato, y lo incorporamos a la crema anterior, alternando un poco de harina y luego un poco de leche, así hasta terminar de echar los dos ingredientes, removiendo con una espátula para integrar la harina y la leche.

Horneamos a 170º durante 40 minutos.

ALMIBAR DE CAFÉ

100 ml café 
75 ml Brandy
100 gr. azúcar

Ponemos todos los ingredientes en una cazuela y dejamos fusionar hasta que el azúcar se haya disuelto, y la mezcla haya espesado un poquito.

CREMA PASTELERA

500 ml leche desnatada
100 gr. azúcar
40 gr. maizena
4 huevos
Pizca de sal
25 ml Brandy
25 ml aroma de vainilla

Mezclamos la leche tibia con la maizena y el azúcar, hasta que se hayan disuelto bien, y no haya grumos.  Añadimos el brandy, la vainilla y los huevos. Colocamos todo ello en una cazuela, a fuego lento, y meclamos todo los ingredientes sin dejar de remover para que no se formen grumos. Cuando empiece a espesar retiramos del fuego y dejamos enfriar. 

MOUSSE DE MASCARPONE

300 ml nata 35% materia grasa
400 gr. queso mascarpone
150 gr. azúcar
2 huevos

Separamos las claras de las yemas, y montamos las claras a punto de nieve. Reservamos. Seguidamente, montamos la nata con el azúcar, cuando esté montado añadimos el queso y mezclamos bien para integrar los ingredientes. Añadimos las yemas batidas y volvemos a mezclar, con las varillas, así lograremos que la nata vuelva a quedar un poco más firme. Por último añadimos las claras a punto de nieve, y mezclamos todo con una espátula. Reservamos en el frigorífico.

El montaje de la tarta es muy sencillo:
Base de bizocho de chocolate, bañamos con almibar de café, cubrimos con crema pastelera, colocamos otra base de bizcocho, bañamos con almibar de café y cubrimos con mousse de mascarpone, y tapamos con la otra base de bizcocho y bañamos con almibar de café.

Una vez montada la tarta, la metemos en el congelador mínimo cuatro horas, yo la dejé toda la noche.

Al día siguiente, sacamos la tarta helada unas horas antes de consumir, y decoramos con virutas de chocolate y fresas troceadas. 

No se os ocurra sacar la tarta y meterla en el frigorífico, por experiencia propia, os digo que si lo haceís no se descongelará lo suficiente, mejor dejarla a temperatura ambiente, para que así las dos cremas tengan la textura adecuada de un helado cremoso. 

Podeís añadir a las dos cremas, tanto a la crema pastelera, como a la mousse de mascarpone, un par de cuchardas de azúcar invertido, así os quedarán más cremosas, yo no lo hice porque no tenía en ese momento.