lunes, 15 de septiembre de 2014

NATILLAS LIGHT

A quien no le gusta un rico postre después de comer? A todos! Y más si es un postre tradicional adaptado a gusto de todos los paladares, sin gluten, sin lactosa, sin azúcar, y además con pocas calorias. 

Sin duda el postre por excelencia heredado de nuestras abuelas son las natillas, he adaptado la receta para afrontar con enegía la vuelta al cole, con energía y sin remordimientos de tomarnos una natilla casera. La verdad, es que septiembre e un mes un poco caótico, y no sólo para las que somos madres, que tenemos que intentar que la rutina diaria vuelva a nuestra familia. Levantarnos temprano, adaptar horarios para el cole, y si teneís más de un hijo, como es mi caso, en distinto colegio, y con distintos horarios, pues ya es el no va más. Cada una entra al cole y al instituto en distinto horario, pero eso si, todos nos levantamos a la misma hora, yo un poco antes, como no! Desayunamos juntas, y cada una a su tarea. Después llega la hora de comer ... cada una llega a una hora distinta así que vamos comiendo por orden de llegada. Y como aún, no ha empezado el cole por la tarde, tenemos unas horitas libres para ponernos al día, con los libros, que hay que forrar, poner el nombre, etc.... hacer los deberes, porque ya hay deberes desde el primer día, y si no los hay ... ya los pongo yo! Asi que, para las que esteís en mi misma situación, paciencia y buen humor, y para las que no lo esteís, y tengaís que retomar la vuelta al curro, pués lo mismo, paciencia, buen humor y ... tomaros una natilla, que nos merecemos un capricho, de vez en cuando.

1/2 litro de leche de avena
2 yemas de huevo 
25 gr maizena
1 cucharada de pasta de vainilla
1 cucharada sirope de arce
Medio palo de canela
Canela en polvo

Mezclamos las yemas con el sirope de Arce, la maizena y vainilla . Añadimos 50 ml de leche y batimos bien para que no se formen grumos. 

Calentamos la leche con el palo de canela, cuando empiece a hervir añadimos la mezcla anterior, bajamos el fuego, y dejamos unos minutos al fuego hasta que empice a espesar. 

Retiramos del fuego, llenamos los vasitos y dejamos enfriar. 

Espolvoreamos con canela en polvo.

Podeis sustituir las yemas por una cucharadita de agar agar, si no queréis utilizar huevos.






Comerse una natilla es tan divertido como jugar al billar! Y pasar el mes de septiembre es como hacer una carambola imposible.