miércoles, 24 de julio de 2013

CRUASANT

El Cruasán, también conocido en algunos países de América Latina, como cachitos, medialunas, cangrejos o cuernitos, es un bollo hojaldrado compuesto de mantequilla, levadura y harina. La primera receta del cruasán se publicó en Francia en 1905, siendo un alimento típico del desayuno francés.

A mi me encantan, los prefiero a cualquier otro bollo, a lo mejor, todavía me queda algo, de los años que vivimos en Paris, de hecho mi hermana nació allí, y aunque fueramos pequeñas ... nos encanta esa ciudad, esperamos volver cualquier día, por lo menos yo, jajaja. 


Hoy traigo a mi cocina, un rinconcito de Paris, con una receta de Cruasan, la masa la he preparado en la panificadora, así que hemos ahorrado trabajo en el amasado. He seguido la receta del blog http://muchodulce.blogspot.com.es/2012/07/croissants.html, cambiando el glaseado. Si no conoceís su el blog, os animo a visitarlo, encontrareís muchas recetas. 

Masa madre:

110 gr de harina de fuerza
130 ml de agua
25 gr de levadura fresca

En un bol preparamos la masa madre disolviendo la levadura fresca en el agua, a continuación echamos la harina y con la ayuda de una cuchara mezclamos hasta conseguir hacer una bola homogenea. Llenaremos el bol con agua, por lo que la masa madre quedará debajo del agua levando (este paso es curioso). Dejaremos reposar unos minutos y veremos que la masa de repente empieza a flotar en la superficie, ya está lista para utilizar.


Masa croissants:

Masa madre anterior
370 gr de harina de fuerza 
80 ml de leche
100 gr de mantequilla cortada a dados
80 gr de azúcar
1 cucharada de café de sal
250 gr de mantequilla 


Programamos la panificadora en amasado, poniendo los ingredientes en este orden: masa madre, leche, mantequilla en dados, sal, azúcar, huevo y finalmente la harina de fuerza. 

Dejaremos la masa reposar durante media hora. Estiraremos la masa de forma rectangular encima del mármol enharinado y con la ayuda de un rodillo, una vez estirando, pondremos el rectángulo de mantequilla que hemos dejado en la nevera y pondremos en el centro. Con la masa sobrante de los bordes, taparemos el rectángulo de mantequilla y meteremos en la nevera envuelto de film transparente durante 20 minutos. Volvemos a sacar y estiraremos la masa con el rodillo de forma rectangular y haremos dos dobladillos con la masa, como si hiciéramos un tríptico.  Volveremos a realizar este paso y envolveremos en film de nuevo y dejaremos reposar 20 minutos en la nevera. 

Repetiremos este paso 2 veces más, con el tiempo de reposos en la nevera, hasta que se haya integrado la mantequilla en la masa. Una vez finalizados los pasos, dejaremos reposar la masa tapada con film transparente durante una hora en la nevera.

Cuando haya reposado, espolvoreamos harina en el mármol y con la ayuda de un rodillo estiraremos la masa dejándola de un grosor de unos 2 mm. Cortaremos los triángulos con la ayuda de un cuchillo. 

Para dar forma a los croissants, estiramos una de las puntas del triángulo y lo dejamos mirando hacia nosotros, debajo, y con la ayuda de las palmas de las manos, enrollamos las puntas de arriba hacia abajo, haciendo un rollo. Iremos poniendo los croissants encima del papel de horno, haciendo la forma de croissant, es decir, metiendo las puntas del rollo hacia dentro y formando los cuernos del croissant.

Cuando hayamos acabado con todos, dejaremos levar durante una hora y finalmente, pincelaremos los croissants con almibar glaseado de licor 43.







Y aquí teneís la receta, con aire parisino, y degustando un rico Cruasán con un té afrutado, ahora me estoy acordándo de la película Pretty Woman, cuando Julía Roberts se comía un Cruasant, os acordaís como lo comía, prímero lo de fuera, y por último lo de dentro, como si lo pelara.