viernes, 25 de marzo de 2016

PASTEL GRIEGO

Explorando nuevos sabores, y nuevas culturas gastronómicas, he descubierto este rico pastel griego, crujiente gracias a la pasta filo y las almendras y dulce por el sabor de la miel, además, la mezcla de queso, tomillo y aceite de oliva le da un toque espectacular. 

Pasta filo
3 huevos 
100 gr. mantequilla 
250 ml. leche
500 gr. queso Feta
Tomillo 
Aceite de oliva
Miel 
Almendras pìcadas

Desmenuzamos el queso feta, añadimos el tomillo picado y el aceite de oliva, y mezclamos. Rociamos con un chorrito de miel. 

Derretimos la mantequilla. 

Untamos un molde con mantequilla, y colocamos dos hojas de pasta filo, echamos parte del queso feta, colocamos encima hojas de pasta filo, cortándolas con los dedos, cubrimos todo y pincelamos con mantequilla derretida, volvemos a echar queso feta y volvemos a cubrir con hojas de pasta filo, así hasta terminar de llenar el molde. Rociamos con la mantequilla restante, echamos un buen chorro de miel por encima del pastel. 

Batimos los huevos con la leche, y echamos sobre el pastel, cubrimos con las almendras picadas, dejamos reposar durante 30 minutos, después  horneamos a 180º, calor arriba y abajo, durante 40 minutos. 

Servimos acompañado de un poquito de miel.




Si os gusta los dulces con queso este es vuestro postre, probadlo y ya veréis como lo prepararéis más de una vez.